Hay un dato que condiciona cualquier asunto legal en la Axarquía: es la sede del partido judicial de toda la Axarquía. Un procedimiento que nace en cualquier pueblo de la zona termina resolviéndose en sus juzgados.
La consecuencia práctica es doble: los plazos reales dependen de la carga de esos juzgados, y conocer cómo se trabaja allí influye en cómo se plantea cada caso. No es lo mismo click aquí presentar una demanda sin saber en qué situación está el juzgado que planificar con esa información encima de la mesa.
Lo que más llega en un municipio como este es muy reconocible: fincas de subtropicales y suelo rústico con discrepancias entre escritura, Registro y Catastro, herencias con varios herederos y bienes indivisibles además de comercio, hostelería y pymes que necesita contratos y reclamaciones de deuda.
Si se va a comprar una parcela o una finca hay tres comprobaciones básicas: la calificación urbanística del suelo, la coincidencia entre superficie escriturada y superficie real y las cargas registrales. Cualquiera de las tres puede convertir una buena compra en un problema de años.